June 29, 2011              

 

Llamado a Despertar Nancy - June 29,2011

 

Yo vi los últimos minutos de un amado búho en nuestro patio trasero, esta noche. Este búho había venido y se comunicó conmigo el año pasado, sentándose en la parte superior de una antena, en la cima de nuestra casa cúpula. Él me dijo que estaría allí conmigo para comunicarse  e interactuar conmigo.

Yo salí esta noche para ver el ocaso y yo vi a Toshiro reduciendo la distancia del lugar donde estaban tres enormes palmeras. Yo lo seguí hasta la puerta de atrás, preguntándole qué estaba pasando, entonces yo me volví y vi sentado -- al lado de una planta a los pies de las palmeras, donde había estado Toshiro-, el búho que ha estado visitando de un lado a otro nuestra casa, y la de nuestros queridos amigos Jill y John, quienes son dueños de la cúpula. Yo también vi la tristeza en los ojos de Toshiro, aunque yo no me di cuenta que estaba allí, hasta que yo supe qué era.

El Búho estaba sentado mirándome, mientras yo poco a poco me acerqué e él. Yo no fui demasiado cerca para que él no volara lejos. Yo regresé a la puerta y llamé a Bob para salir. Cuando él salió el búho se había movido ligeramente por detrás de la planta, él había estado sentado a su lado. Bob luego volvió a entrar en la casa para buscar la cámara. Le tomó una foto y a la izquierda de la cámara conmigo, en caso de que el búho saliera de nuevo.

Yo me senté a hablar con este gran amigo con quien yo me había comunicado desde la primera vez que yo lo vi. Él nos había visitado y a nuestros amigos, a lo largo de un año y medio que nosotros hemos vivido aquí. Él había jugado a los juegos de escondite con nosotros, desde el cactus al árbol, desde el techo hacia atrás en los cercos del jardín. Él nos mostró su forma innata de cumplir con su forma de sustento, jugando con los conejos que llegaron a participar de los restos de vegetales crudos que Jill les ofrece todas las noches.

Después de un rato yo me acerqué a hablar con él de nuevo. Él se había movido detrás de la planta, y mientras yo hablaba con él, apenas podía ver uno de sus ojos, que él ligeramente volvió hacia mí. De repente me vino la idea: ¿Tú estás herido?, tú no te ves bien. Llame a Jill y John y le pregunté quién podría venir a cuidar de él. Ellos llamaron a la gente que hace esto, que trabajan en rehabilitación de la fauna, que van al lugar donde está el herido o discapacitado.

Tomó mucho tiempo para ellos venir, a pesar de que llegaron tan rápido como ellos pudieron. Yo les llevé al Búho, a quien yo tenía en el curso de mi conversación con él, mientras estaba fuera allí llamándole mi “árbol búho”. Sólo al anochecer, después de que los colores brillantes de la puesta de sol se habían desvanecido, ellos vinieron y yo les mostré a mi amigo. Él se había arrastrado desde detrás de la planta y se encontraba allí a la vista, para que nosotros pudiéramos ver su situación. Él ya estaba en otro lugar, sin dolor, sin lucha, volando por el aire en su vuelo celestial.

Yo le dije con lágrimas en los ojos que yo sabía de su libertad. Yo sentí su alegría de estar libre del dolor que las heridas que nosotros descubrimos - le habían traído. Yo sentí su confianza en llegar al lugar donde él sabía que iba a ser visto y honrado. Yo sentí profundamente la pérdida, sin embargo, todavía yo aún sentía su libertad de volar, aún más profundo. Yo tuve un momento de alegría para esa libertad, por él, mezclado con mi momento de dolor por mi pérdida de su belleza, y su representación de aquello que él representaba.

Quienes vinieron a  rescatarlo nos dijeron que iban a traer otro búho con nosotros, uno de los dos que ellos tenían y que habían sido rescatados. Nosotros esteremos recibiendo un regalo especial, y el nuevo búho será recibido con alegría y honor por el ejemplo que él trae de la libertad que puede vivirse en la casa de la Madre Tierra.

Honrar toda la vida silvestre, porque ellos nos traen el tesoro de ejemplo de cómo vivir en armonía con toda la naturaleza. Nosotros podemos aprender una lección de ellos, y los honramos cuando su tiempo ha llegado para salir a la otra vida, otra forma de experimentar la alegría de vivir en libertad, que es natural en su interior.

Yo les doy esta historia del regalo que vino a mí. El amado “Árbol Búho” que representa tan profundamente la libertad que nosotros podemos vivir y honrar en nuestras vidas, está viviéndola ahora.

Yo los amo a todos tan entrañablemente y yo les animo a encontrar la libertad que “Árbol Búho” ofrece a todos nosotros.

Amor, Nancy Tate