April 11, 2009                

 

Llamado a Despertar:

Nancy – Abril 11-2009

 

 

 

Yo me preocupaba recientemente acerca de un amigo en línea –de muchos de lo que yo no he tenido noticias en los últimos tiempos-. En la comprensión de cuán silenciosa yo he sido –no sólo en línea-, uno de los sentimientos que yo he tenido acerca de esta persona, es que ella también está, probablemente experimentando las cosas que están vinculadas en el proceso de ascensión, que nosotros estamos atravesando. Yo también comprendo qué sentimientos han estado surgiendo últimamente para mí, y es que yo he estado sintonizando con los sentimientos de vergüenza y culpa, de ciertas cosas que aparecen en mí. Uno de ellos es la declaración/pensamiento, “Otras personas tienen cosas peores que tú”, o, ¿Tú piensas que lo tienes mal; qué pasa con…?.

 

Yo he estado diciendo cosas como, “Sí, pero yo siento mi dolor siempre tan profundamente. Decir que no es tan malo como lo que otros sienten, es descontarlo y decir no importa”. Yo pienso que cuando una persona se siente así, como lo que ellos están sintiendo ‘no importa’, eso sólo profundiza el problema, se asienta y arde con los sentimientos de resentimiento, falta de autonomía y auto-menosprecio que brota, se suelta, crece y se multiplica, hasta que en los últimos años, eso estalla en la enfermedad, conducta violenta, alejamiento de la vida, etc., etc., etc.

 

Yo veo tantas cosas que pasan en todo el mundo hoy en día; muchas personas están sufriendo tanto. Yo entonces miro hacia atrás en la tristeza en mi vida y, al principio yo digo: ¿por qué eres tan infeliz?, mira a todos los demás. Entonces, yo recuerdo que mi dolor es tan agudo como el de cualquier persona. ¿Cómo se puede poner una medida sobre el dolor?. Yo recuerdo algo del dolor que he sentido, y no hay manera de que yo pueda decir que es peor eso con cualquier otra cosa, o menos que el dolor de cualquier otra persona.

 

Cuando algo así como uno de los lugares de felicidad de la infancia se quema y desaparece de la vida física, el dolor no es por la pérdida de una construcción, se trata de la pérdida de todo lo que representaba: amor, alegría, felicidad, de vida despreocupada de antaño, y la promesa que me dio para una vida basada en los valores familiares y la inocencia. Y, en este tiempo de ascensión, está también sobre todo el dolor que se han asentado en el fondo de nuestras almas, por muchas vidas. Todo esto está siendo limpiado, apresuradamente para hacer espacio para la luz que inunda ese lugar que está vacante.

 

Aunque ese edificio ahora se ha reducido a cenizas, a partir de esa base se levantará la promesa de ayer, cuando Hatonn me recuerda el Fénix, y se deriva a través de los éteres en mi corazón, como un recordatorio de lo que se me ha dado allí y lo que me dio el aprendizaje precoz, aprendizaje/recuerdo de cómo ser libre, alegre y la aceptación de un amor que no tiene límites, y sin juicios.

 

Esto no quiere decir que no había momentos que se llevaron con ellos el flujo y reflujo de las emociones humanas, pero era como ir de vacaciones. Usted respira, se relaja y disfruta de de la vida un poco más informal, fuera de la norma y en el libre flujo de la vida, como ustedes buscarían tener cada día. Lo que yo estoy transmitiendo, es que yo creo que es hora de dejar de lado los sentimientos de ‘no digno’, ‘la culpa es tuya’, ‘¿cómo pudiste?, y volver al amor de ‘yo entiendo’, ‘usted tiene toda la razón para sentirse de esa manera’ y, ‘usted es una persona maravillosa y yo lo amo’. Esas palabras a mí me provocan una sonrisa interna, que fluye en una sonrisa de gratitud por comprender. Hacen erupción en un sentimiento de amor por el que pronuncio las palabras de comprensión, e inspira sentimientos de lo que yo puedo hacer para representar una diferencia en la vida de alguien, de una manera que adelante la liberación del dolor que yo estoy experimentando.

 

Cuando a una persona se le dice que ella no debe sentirse de esa manera, o, que debería estar avergonzada de algo; entonces, prolonga el dolor y eso puede provocar enojo y resentimiento. Perpetúa el mito de que todos somos malos, que no estamos viviendo el camino que debemos, que nosotros tenemos que pedir disculpas por vivir. En cambio, si nosotros decimos que somos amados, que nosotros nos entendemos, si nosotros ofrecemos palabras que ayudan a que nosotros nos entendemos, eso nos da un sentimiento de amor, y el conocimiento de cómo seguir adelante y hacer una diferencia –no sólo en nuestras vidas-, sino en los demás y, entonces, nosotros estamos siguiendo el camino del Espíritu, la Palabra de Dios. Nosotros estamos siguiendo el perdón, que es nuestro derecho de nacimiento del Creador. Nosotros estamos siguiendo los pasos que brillan con la esencia de todos los que vinieron antes que nosotros, como un ejemplo brillante de lo que es vivir el sueño de lo que es Santo, lo que es el Amor mismo.

 

Hace unos años -como yo estoy segura de muchos de ustedes lo hicieron-, me enteré de la práctica curativa antigua de Hawai, Ho’oponopono. En lugar de castigar a alguien o a usted mismo, por ser humanos, y sentir y actuar fuera  de esas emociones, está sanando al decir ‘Yo lo siento, Te amo y estoy agradecido de ti’.

 

Piensen en qué mundo maravilloso sería, si todos y cada uno de nosotros se vuelve hacia el lado de nosotros, el que está en la cárcel, el que está en la mesa principal de las sociedades del mundo, el que da las órdenes para matar al enemigo en el campo de batalla, y les dice: “Yo te amo, Yo sé de dónde tú has venido y es el mismo lugar donde nosotros ponemos nuestro corazón al final de un día. Ven conmigo y vamos a celebrar los tesoros de este mundo en el amor y la alegría para siempre”.

 

Piensen en cómo podrían ellos cambiar su forma de mirar la vida, en el siguiente acto que realicen, la próxima respiración que ellos toman, y el siguiente pensamiento que ellos tienen. Podría tomarles el resto de sus vidas para despertar a la libertad que so les puede brindar, o podría tomar, pero un momento en el tiempo para que salga a la luz del sol y en la libertad eterna de sí mismos, cuando ellos caminan en la verdad de quien ellos son.

 

La próxima vez que yo tenga un sentimiento de dolor, tristeza, resentimiento, me detendré y me daré un abrazo, un toque de amor, una concesión a las lágrimas que limpian el alma. Yo diré que yo merezco sentir ese dolor, así como yo merezco sentir el perdón al que yo regreso. Entonces, yo caminaré adelante en la vida y encontraré alegría en lo que me hace cantar y sentirme bien conmigo misma. Yo voy a llevar adelante en lo que es un  ejemplo de lo que la vida puede ser, para todos los que se preocupan en sintonizar y vivir su vida como se presenta en el corazón y el alma del amoroso Espíritu, que por siempre presenta la Verdad de quien nosotros somos.

 

En este día, cuando el mundo conmemora el fin de algo hermoso, algo que habla tan profundamente de amor y perdón, del olvido de la humanidad, nosotros miramos el día de la nueva vida. Es de los Santos tres días de la milagrosa llegada de un nuevo renacimiento, con la promesa del Amor del Creador. Cuando nosotros vivimos ese Amor, nosotros creamos nuestra Santísima Trinidad en la tierra en la celebración de la vida eterna. Yo les envío un abrazo gigante radiante con el amor que yo siento por todos Ustedes.

 

Gracias por todo lo que ustedes son,

 

Amor, Nancy Tate