LA BLANCA & NEGRA ROSA

 

 

El negro es la substancia de todos los colores, la luz blanca refleja todos los rayos de color. El negro representa la belleza oculta en lo invisible. Yo asociaba el color negro con lo negativo, hasta que el Espíritu me iluminó: “el negro es la substancia de todos los colores; el blanco es la refracción de todos los colores, lo que refleja todos los rayos de color”.

 

La luz blanca va en los pensamientos de todos los colores, creando las distintas frecuencias y tonos. Cuando nosotros permitimos los rayos de luz blanca penetrar las áreas ocultas de nuestras vidas -que disipan las tinieblas-, entonces, todo se convierte en energía de la luz, lo que refleja la belleza en nosotros, la belleza de la que toda vida se compone. Toma negativo y positivo para completar un circuito. El positivo anula los efectos negativos, y se convierte en un rayo de luz blanca, que puede ir en cualquier dirección, distancia y lugar en que esté dirigiéndose.

 

Cuanto más nosotros permitimos que la luz blanca del Espíritu entre en esas áreas, más nosotros nos iluminamos, recordando quién nosotros somos, por qué nosotros estamos aquí. Nosotros también sabemos que somos los seres humanos inteligentes, con toda la sabiduría, conocimiento y comprensión. Nosotros vinimos aquí con esto grabado en nuestra computadora; nosotras la encendemos cuando nosotros llevamos la energía a nuestro cerebro. Lo único que nosotros tenemos que recordar es la contraseña (creer y amor). Esto nos ayuda a mantenernos equilibrados. Nosotros necesitamos ambos operando en nosotros, hasta que entramos en la unidad, <para que nosotros no nos ponemos tan celestialmente dispuestos, que nosotros no somos terrenales buenos, o tan terrenalmente dispuestos, nosotros somos ningún celestial bueno>. Nosotros vemos que el negro y el blanco son lo mismo, ellos los dos sostienen todos los colores, únicamente en los extremos diferentes del espectro. Si pudiéramos ver los rayos infrarrojos y los rayos gamma, nosotros veríamos que ellos se extienden de un extremo del espectro de ondas radiofónicas hacia el otro. En medio de los colores del arcoíris, las ondas de flujo son visibles a nuestros ojos.

 

Imagine nuestras galaxias como una orquesta. Luego imagine escuchar una sola nota, C central; esto es lo que nosotros conseguimos cuando miramos al cielo con los ojos naturales, en lugar de nuestro tercer ojo. No se escucha la orquesta cósmica completa, o vemos el espectro total. Cuando nosotros miramos fuera a nuestro universo –aún con nuestro tercer ojo-, nosotros empezamos a entender cómo la vida puedo haber comenzado.

 

Había grandes agujeros negros que recogían y aspiraban toda la materia fuera del universo –desde el núcleo del centro de la galaxia-, produciendo un disco giratorio de materias y gases, formando, girando, girando, bailando, mezclando con todas las energías, los fotones, protones, electrones, cromosomas, polvo, humedad, etc. Como va en espiral a través de su recorrido, expulsa por el otro lado. Planetas, estrellas, colores, sonidos, música hermosa y todo se forma, creando diferentes frecuencias, energías de vibración, energía, planetas y las estrellas.

 

Con un chorro de luz blanca, el centro de toda la vida se crea. Cuando las frecuencias de energía diferentes se reúnen, ellas crean, produciendo dentro todas las formas de vida, como los colores y la forma de las cosas en diferentes frecuencias, etc. Depende de lo que toma las cosas y cohesiona a la misma, en cuanto a lo que se crea. Como nosotros vemos, toda la vida es básicamente, creada a partir de algo. El núcleo –nuestra semilla de toda la vida-, es energía de luz blanca, y se planta en una especie de agujero negro. Depende de qué semilla de luz blanca se plante dentro, en cuanto al tipo de forma de vida que asume. Se siembra en el cuerpo vivo de la Tierra Madre, es regada, nutrida; entonces, ella sale fuera al aire, para conocer y experimentar las pruebas de fuego de la vida. Deténganse y escuche a la hermosa orquesta universal, y tomen un baile en los hermosos colores de arcoíris de la vida.

 

Despertando a su universal familia cósmica, familia del alma, cuerpo de amor.

Doris Telos